jueves, septiembre 06, 2007

BARES

De los Galigaris o el Urrutia me gusta eso de : "bares, ay que lugares, tan gratos para conversar"... Pero siempre he creido que es por lo que me disfruto en los bares. Los bares, tabernas, tascas, cantinas, pub, casinos, - os animos a que le sigais poniendo nombres, sobrenombres, motes o sinónimos según los más entendidos- son lugares donde la gente se encuentra. Hablemos, pongamos, del bar de al lado. He olvidado el primer nombre, pero el segundo fue "Don de Carlos" y actualmente se llama "El andaluz II". Los bares son los camareros y los clientes. Este bar con una existencia de unos diez años ha conocido multiples camareros, varios dueños, pero mantiene de una maner fiel a la parroquia. El primer dueño - un tanto anodino, en cuento a que no se dio mucho a conocer- sólo pretendía rentabilizar el local para venderlo. Puso unos camareros queuno de ellos venía de León, y los otros, dos hermanos uno de ellos procedente de un instituto del barrio de la Prosperidad de Madrid pionero en la renovación de la enseñanza, donde el muchaho, muy joven entonces, era capaz de renovar también parte la hostelería y ya será un buen empresario. Le cayó demasiada responsabilidad para la experiencia de la que disponía. El de León aspiraba a ser funcionario y lo consiguió. El bar pasó a manos de CARLOS, tambien de León, que regentaba antes otro pub de nombre cambiente, cuya historia se contará en otro lugar y otro día si la oportunidad se presenta. Carlos trajo algunas de sus constantes: bingo los sábados, buena armonía - perdón los musicos escriben harmonía, ¿ortografía?- y saber estar. Carlos lo estabilizó. De Carlos, pasó a Elena, la bielorrusa. Elena aguantó un año y leyó novelas clásicas. El bar volvió a cerrar y abrió de la mano de El Andaluz, un hombre que se presentó en Velilla arropado por un tío, - Gabriel- procedente de La Barca, Cadiz. Y ahí está. Mientras estuvo Carlos dispuso de varios camareros, pero la mas entrañable fue CRISTINA, una chica rumana que decidió abandonar las barras para marchar a La Mancha. Cristina fue puente entre la epoca de Carlos y Elena la Bielorrusa. En la época actual, la del El Andaluz, el bar lo atienden tambien dos chicas rumanas: Marina y Elena, pero la clientela seguimos siendo los mismos... Antes de Marina y Elena es necesario reseñar el paso, muy breve pero marcado, de Rossa Nera, una brasileña que derrochaba simpatía y se preguntaba así misma el origen de su nombre: Rosa Negra. Bares ay que lugares, otro güisqui, por favor...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Todo un culebrón, menudo árbol genealógico, sin ser familia. Si la cafetera hablara.

Puri.

Kety dijo...

De lo que no hay duda, por los datos que das, es que eres cliente asiduo desde la inauguracion hasta la fecha del famoso local.
Pena que esté el café Gijón tan alejado de Velilla, donde encontrarías colegas tuyos, o al menos personajes con las mismas ilusiones.
Aunque a veces en esa..., "cantina", "chiringuito",
"bodeguilla"... puedes encontrar "historias" para escribir un buen libro.

no se me ocurren más sinónimos.

No os quejeis, tambien teneis duendecillos.

Hasta la próxima.